Nacido en Montevideo, Uruguay, en el año 1964, Jorge Drexler es un cantautor talentoso considerado como un narrador de emociones, un explorador de sonidos y un puente entre la música y la poesía. Criado en una familia de médicos con raíces judías que emigraron a América escapando del horror nazi, Drexler también estudió medicina, pero su destino sería marcado por la música. Aunque comenzó componiendo y tocando en pequeños escenarios de su país natal, su vida dio un giro cuando Joaquín Sabina, impresionado por su talento, lo animó a probar suerte en España.
En el continente europeo, consolidó su carrera con un estilo singular que fusiona la trova latinoamericana con elementos de pop, folk e incluso la electrónica, creando un sonido inconfundible y sofisticado que se consolidaba con su éxito “Al otro lado del río” con el que ganaría un Oscar a la Mejor Canción Original en 2005, convirtiéndose en el primer artista en la historia de la Academia en ganar este premio con una canción en español. Sin embargo, esta gala estuvo marcada por la controversia de no permitirle interpretar su tema en vivo, cediendo el escenario a Antonio Banderas y Carlos Santana, provocando que Drexler diera un discurso de agradecimiento fuera de lo común, cantando a capela los versos de su canción premiada.
En el transcurso de su carrera, Drexler ha sabido reinventarse sin perder la esencia que lo caracteriza, experimentando con la tecnología, la inteligencia artificial y los recursos digitales sin dejar de lado la calidez de sus composiciones. En el apartado lírico, presume de contenido cargado de referencias científicas y filosóficas, lo que lo ha convertido en una figura única en la música en español, con un público que aprecia la profundidad de sus letras tanto como la delicadeza de su interpretación.

Jorge Drexler no es un artista convencional, es un apasionado del lenguaje, la ciencia y la identidad, un creador que se permite el lujo de cuestionar el mundo con cada acorde. El material discográfico del uruguayo “Eco”, “Amar la trama” y “Salvavidas de hielo”, ha sido aclamado por la crítica y el público general, reflejando su inagotable búsqueda artística. A continuación, te compartimos algunas curiosidades que probablemente no sabías sobre el excéntrico cantautor uruguayo Jorge Drexler.
Empezó su carrera «muy tarde»
Antes de convertirse en un referente de la música, Jorge Drexler era un médico reconocido, pero a los 30 años tomó la arriesgada decisión de abandonar la medicina para dedicarse por completo a su verdadera pasión. Muchos consideraban que era demasiado tarde para triunfar en la industria musical, pero su talento y perseverancia demostraron lo contrario. Con una carrera que ha evolucionado constantemente, Drexler ha conquistado el mundo con su estilo único, acumulando 13 premios Grammy y un Oscar, demostrando que nunca es tarde para seguir los sueños.
El científico de las canciones
Jorge Drexler es conocido como “el científico de las canciones” debido a su meticuloso proceso de composición, en el que analiza cada palabra, sonido y estructura con la precisión de un investigador. Sus letras no solo exploran temas tradicionales del amor y la vida, sino que también abordan conceptos científicos, filosóficos y tecnológicos, fusionando razón y emoción en una armonía única. Por otro lado, su enfoque lingüístico es casi matemático, experimentando con rimas, métricas y ritmos de forma calculada pero natural.
La innovadora canción-app
En el año 2012, Jorge Drexler llevó su creatividad a otro nivel con una propuesta innovadora que fusionaba música, ciencia y tecnología, explorando las infinitas posibilidades de la inteligencia artificial y la interacción en tiempo real. Uno de los proyectos más llamativos fue “Habitación 316”, una canción cuyo desarrollo permitía que la letra se fuera definiendo en el momento, dependiendo de las elecciones del público o del propio sistema. Con este experimento, Drexler rompió los límites tradicionales de la composición, y dejó una huella en la innovación tanto musical, como tecnológica.
Su incorporación en la música urbana
La canción “Tocarte” en la que Jorge Drexler colaboró con C. Tangana, representó un desafío inesperado en su carrera, pues nunca imaginó participar en un tema de género urbano. Para él, fue una oportunidad de salir de su zona de confort, llegando incluso a confesar “soy hijo de la dictadura uruguaya y me he criado en un contexto donde no se bailaba y todo era muy reflexivo”. Sin embargo, experimentó con rimas homófonas, un esquema que jamás había explorado, y se sorprendió con la rapidez creativa de C. Tangana, contrastando con su propio método de composición más pausado y analítico.
La relación entre la ciencia y la poesía
El uruguayo Jorge Drexler siempre se ha mostrado fascinado por la conexión entre disciplinas, lo que le ha llevado a reflexionar sobre la relación entre la ciencia y la poesía, dos mundos que parecen opuestos pero que, según él, “buscan lo mismo, osea la verdad”. En una entrevista le preguntaron explícitamente al respecto, a lo que respondió que “las dos son maneras de descifrar la verdad, sólo que una apela a la sistematización y la objetividad, y la otra apela a la epifanía, es decir, a lo que sucede sin que tenga una explicación muy clara”.
El tremendo lío médico de la familia
En el momento en que Jorge Drexler decidió dejar la medicina por la música, desató un gran conflicto familiar, ya que ambos de sus padres eran médicos exitosos y esperaban que él siguiera el mismo camino. Su decisión fue vista con incredulidad, y él mismo ha admitido que a veces siente que nadie lo entiende, pero que eso nunca lo ha detenido. El tiempo se encargaría de darle la razón, gracias también a su talento y su esfuerzo que lo llevaron a convertirse en un artista reconocido y galardonado.
Un “don nadie” para los americanos
Cuando Jorge Drexler ganó el Oscar en el año 2005 por “Al otro lado del río”, vivió un momento agridulce que marcó su carrera, pues a pesar de ser el autor e intérprete de la canción, la organización de la gala decidió que Antonio Banderas y Carlos Santana iban a dar una presentación en lugar del propio Drexler. El propio productor del evento le dijo: “Te felicito y admiro tu valentía al pedirme que te deje cantar, pero no es posible, aquí nadie te conoce”, así que, en respuesta, Drexler aprovechó su discurso de aceptación para entonar a capela su canción.
Su relación con los algoritmos
En su canción “¡Oh, algoritmo!”, Jorge Drexler explora con aguda inteligencia la influencia de la tecnología en nuestras decisiones y emociones, reflexionando sobre cómo los algoritmos moldean nuestra percepción del mundo sin que apenas lo notemos. En una entrevista, afirmó que “Si no te cuestionas nada y dejas que los dogmas y convenciones decidan por ti, eres, aparentemente, más feliz”, confirmando una idea que resume su inquietud por la comodidad del pensamiento automatizado.






