Las jirafas son los mamíferos terrestres más altos del mundo, contando con un característico cuello que les permite alcanza las hojas más altas de los árboles de la Sabana. Se trata de la muestra más significativa del proceso evolutivo, y, uno de los ejemplos básicos para entender el desarrollo competitivo de las especies. Existen muchas curiosidades y datos interesantes sobre las jirafas que repasaremos en este artículo de 10 cosas que quizás no sabías sobre las jirafas.

El cuello de las jirafas

Si por algo se caracteriza una jirafa es por su largo cuello que le permite alcanzar las hojas más altas de los árboles de la Sabana. Las jirafas, que llegan a medir casi 6 metros de altura poseen un cuello de hasta 2 metros de longitud. Esta enorme longitud se produce por un alargamiento de las vértebras cervicales, que casi alcanzan los 30 centímetros de tamaño, y, no se debe a una mayor cantidad de vértebras en el propio cuello.

El cuello de las jirafas se utiliza como método de hipótesis competitivo de la teoría de la evolución de Charles Darwin, consiguiendo alimentarse de las hojas más altas de los árboles, en detrimento de otras especies.

Camaleopardo

La primera jirafa que fue introducida en Europa fue a manos de Julio César, traido de sus viajes a Asia Menor y Egipto, lugar en el que conoció a Cleopatra. Cuando los romanos vieron a este animal, sin tener claro que especie era, lo llamaron «camaleopardo», es decir, una mezcla entre un camello y un leopardo. A día de hoy se mantiene ese término como nombre científico de la jirafa.

Velocidad de las jirafas

Las jirafas, a pesar de su tamaño, pueden alcanzar grandes velocidades en distancias cortas. Se han llegado a medir carreras de jirafas que superaban los 60 km/h, pudiendo sostener una velocidad cercana a los 50 km/h durante unos 5 kilómetros. Esta velocidad la consiguen con amplias zancadas que pueden realizar debido a sus largas patas. 

¿Las jirafas beben agua?

Las jirafas son capaces de estar más de 2 semanas sin beber agua, poseyendo reservas de agua superiores a los camellos y dromedarios, y, pudiendo obtener agua de las propias plantas que consume. La capacidad de las jirafas para no beber agua durante varios días se debe a la dificultad que tienen para obtener agua debido a su largo cuello, ya que, al beber agua del suelo se muestran desprovistas de protección frente a depredadores.

¿Las jirafas son mudas?

Las jirafas son prácticamente inaudibles, emitiendo únicamente leves silbidos y sonidos que son casi imperceptibles para el oído humano. Su comunicación ha llevado a pensar que son mudas, pero, como sucede con otras especies, poseen un sistema auditivo más evolucionado que el humano.

Lengua de la jirafa

La lengua de la jirafa, al igual que su propio cuerpo, es una de las lenguas más largas del reino animal, llegando a medir más de 50 centímetros de longitud. Esta enorme lengua le permite alcanzar las hojas más alejadas de los árboles de los que se alimenta. Asimismo, esta lengua es de un llamativo color negro a causa del alto contenido en melanina que posee, consiguiendo una mayor protección ante la radiación solar.

¿Las jirafas duermen?

Una de las curiosidades más singulares de las jirafas es que apenas duermen, descansando únicamente entre 15 minutos y 2 horas al día. Asimismo, cabe mencionar que muchas jirafas duerme de pie, por lo tanto, es bastante complicado ver una jirafa durmiendo en libertad. Las jirafas que se encuentran en cautividad si descansan más tiempo, debido al hecho de que no deben preocuparse por posibles depredadores.

El okapi

El okapi es la especie más próxima a las jirafas en la actualidad, siendo la única especie junto a la jirafa que pertenece a la familia de los jiráfidos. Los jiráfidos son una familia de rumiantes que se caracterizan por tener piel en los cuernos, no poseer caninos superiores, y, contar con falsas pezuñas laterales.

Hablando más específicamente de los okapis, son considerados como «fósiles vivientes», es decir, especies no extintas, pero, que han evolucionado de manera mucho más lenta que otras especies. Estos animales no cuentan con el largo cuello de las jirafas ni sus patas, siendo similares en cuerpo y forma a un caballo o una cebra, poseyendo el característico pelaje de rayas negras y blancas en sus patas y glúteos.

Ramonear

Uno de los términos más llamativo y poco utilizados para definir la alimentación de las jirafas y otros herbívoros es «ramonear». Ramonear significa, según la RAE, cortar las puntas de las ramas de los árboles, y, pacer las hojas.

Las manchas de las jirafas

Las manchas de las jirafas son una característica muy distintiva de esta especie de animales, las cuáles cambian de coloración con la edad, desarrollando pelajes más oscuros al envejecer. Como norma general, este cambio de coloración suele apreciarse más en los machos, que alcanzan la madurez sexual a los 10 años, teniendo un primer cambio notable de color, y, un segundo cambio conforme alcanzan una edad próxima a la muerte.