Reparación de portátiles sin moverse del escritorio
Uno de los problemas más habituales que se puede tener con un ordenador portátil es clara. La imagen es clásica, el portátil encendido, el ventilador empieza a rugir, se tienen mil pestañas abiertas y de pronto, se congela todo. O peor, ni siquiera enciende. En este sentido, lo habitual es claro, toca buscar ayuda, pero ¿Se tiene que cargar con el aparato hasta una tienda? No, por suerte…
